El Rol del Docente en la Enseñanza en Línea

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Desde el inicio de la cuarentena en el país y la migración de la enseñanza presencial a la enseñanza en línea, todos los actores del proceso educativo: docentes, alumnos, coordinadores, directores, personal administrativo y padres de familia, nos hemos visto inmersos en una modalidad cuya existencia conocíamos, pero no necesariamente considerábamos parte fundamental de la práctica educativa.  Esto ha significado una transición inmediata y ha requerido y requiere de ajustes no sólo en nuestra metodología sino también de parte de los alumnos: en su forma de aprendizaje, que se extiende también al apoyo o seguimiento en casa. Dicha transición no consiste únicamente en usar un medio diferente para contactarnos con los alumnos, implica un cambio sustancial en la forma de enseñar y el modo de experimentar la educación. El cambio es para todos.

Empecemos analizando los diferentes papeles que los docentes hemos asumido a través del tiempo y los nuevos roles que demanda la situación actual. La caracterización más tradicional ha sido la de ser un transmisor de conocimiento: el narrador, la distintiva fuente de información disponible para el alumno, el enfoque conocido como centrado en el docente. Es turbador reconocer que existen docentes que todavía no se han percatado de la ineficacia de ese rol; las circunstancias actuales demandan un cambio total de nuestra práctica educativa. Las competencias digitales son indispensables al mismo tiempo que la competencia profesional.   Esta función expositiva dejó de ser trascendental cuando irrumpió en escena la exorbitante cantidad de información disponible en la web, y que se encuentra además al alcance de un clic. Los docentes hemos pasado a ser mediadores del conocimiento: mostramos a nuestros alumnos los criterios para escoger las fuentes digitales más confiables, cedimos el protagonismo al debate organizado y al trabajo colaborativo en clase.

La siguiente etapa consistió en aprender a crear expectativa y elaborar contenidos más visuales, aceptamos con agrado los aportes de nuestros alumnos antes de presentar el tema pues constituyen muestra clara de que la expectativa existe. En algunos casos, los alumnos escogen algunos de los temas a desarrollar en el sílabo del curso y empezamos a considerar los intereses tan diversos de nuestros alumnos. Nos hemos dado cuenta de que nuestras estrategias de enseñanza deben contemplar las inteligencias múltiples e implementamos diversas tácticas que se ajustan mejor a nuestros estudiantes para aplicar el conocimiento adquirido en la resolución de problemas; exploramos además nuevas tecnologías no únicamente en los trabajos participativos, sino también en clase.

¿Cómo aplicamos estos principios en la enseñanza de idiomas? Para los docentes de idiomas, la interacción es imprescindible, no sólo entre docente y alumno, sino también entre los alumnos y sus pares, es decir, realizando trabajos en parejas y en grupos. Las plataformas permiten agruparlos al azar o escoger los miembros del equipo, logrando así trabajar en forma colaborativa y con un margen de privacidad, que además posibilita al docente supervisar el avance y organización del trabajo. Los alumnos pueden hacernos llegar sus consultas por el chat grupal y también el individual; podemos además compartir diferentes materiales a cada grupo, de manera que podemos dividir una actividad en tareas, compartir pantallas, hacer uso de material visual interactivo y además los enlaces (links) de páginas relacionadas. Una ventaja adicional reside en que los alumnos pueden trabajar también a su propia velocidad o volver a hacer los ejercicios cuando lo consideren conveniente.

¿En qué etapa nos encontramos actualmente? Un sinnúmero de términos forma parte ahora de nuestro léxico en el aula: webinar, flipped classroom, ebook, digital book, software, podcasts, storytelling, Youtube, tablets, notebooks, laptops y nuevas tendencias: mentoring, coaching y mindfulness. Estas nuevas nociones requieren de un nuevo enfoque en nuestra metodología. Una vez más, estamos ante un escenario nuevo.

Este nuevo escenario, por ejemplo, requiere el empleo de recursos diferentes de evaluación: una evaluación continua que promueva la participación constante; una formación sumativa que haga uso de herramientas digitales para revisar los puntos estudiados. Esto con el fin de reflexionar sobre un tema en particular, puede utilizarse tanto al inicio como al final de la sesión; en forma lúdica, a manera de historias, a modo de cuestionarios, las opciones son numerosas. Para un docente de idiomas, es posible evaluar las diferentes áreas: conversación (en forma de diálogos preparados en base a una situación, o en forma espontánea en clase, empleando podcasts o videos muy cortos). La comprensión auditiva (en forma de ejercicios de comprensión oral que pueden ser programados y corregidos en la plataforma). La redacción (que puede también diseñarse con la finalidad de desarrollar el pensamiento crítico sobre un tema determinado tomando diferentes fuentes de información). Y la comprensión lectora, que puede usarse como insumo para debates o discusión de un tema. Las opciones son numerosas y su dosificación dependerá del nivel y del número de alumnos en la clase.

Finalmente, las actuales circunstancias, la nueva normalidad demanda de los docentes un nuevo rol: la inteligencia socio emocional: los docentes podemos percibir la ansiedad o preocupación en las voces de nuestros alumnos, podemos apreciar si participan poco y dedicar unos minutos a interesarnos por su bienestar emocional con la finalidad de comprobar que cuentan con el ambiente apropiado para estudiar o ayudarlos a mejorar su estado anímico. Esta preocupación del docente se reflejará en el desarrollo potencial académico de los estudiantes: un alumno que cuenta con un espacio para concentrase, con la tranquilidad requerida, confiará en sus habilidades para construir su propio conocimiento.

Ahora más que nunca todos somos partícipes del proceso educativo; todos somos parte de una comunidad virtual académica que se está adaptando a las nuevas maneras de relacionarse; que hace uso de la empatía, del espíritu de colaboración y de la flexibilidad para lograr los objetivos académicos trazados. Si todos nos dirigimos en la misma dirección, podremos lograrlo.

Reflexionemos:

¿Cómo nos hemos adaptado a las nuevas exigencias de la enseñanza?

Referencias
https://blog.hotmart.com/es/cual-es-el-rol-del-docente/
https://www.utel.edu.mx/blog/estudia-en-linea/el-rol-del-profesor-en-linea/
https://www.rauldiego.es/la-nueva-normalidad-educativa/

12 COMMENTS

  1. Un tema muy interesante para evaluar. Personalmente, considero que la enseñanza ya se encontraba en un proceso de transición. Puesto que, efectivamente, existe mayor cantidad de herramientas digitales apareciendo cada día. Puede que para algunos aún resulte un mundo poco explorado; sin embargo, como bien lo indica: “todos somos partícipes del proceso educativo” y tenemos que avanzar a la par para poder continuar aprendiendo. ¡Muchísimas gracias por compartir este artículo!

    • Así es, Ysabel. Estamos en un proceso de transición con los cambios que ello conlleva.
      Lo más aconsejable es seguir informándonos y aprender juntos.
      ¡Gracias por seguirnos!

  2. Que buen articulo : La adaptacion es gradual. El nuevo escenario de pandemia nos ha puesto al borde del precipicio : amoldarse o caer. El proceso de adaptacion depende de nuestra disposicion y motovacion intrinsica. Existe la posibilidad de caer en la tentacion de recrear una clase presencial en una virtual. Debemos seguir trabajando para esta nueva forma de enseñar.

    • Tienes toda la razón, Giovanna. Es un error pretender trasladar el entorno presencial al virtual.
      Los docentes tenemos motivaciones diferentes y contamos con diferentes habilidades y herramientas. Para cada uno es un proceso distinto también.
      ¡Gracias por tu aporte!

  3. Muy interesante y realista! Totalmente de acuerdo contigo y en especial con “ahora más que nunca todos somos parte del proceso” y – obviamente-
    no solo el proceso educativo, sino este proceso por el que el mundo está atravesando!!! Gracias por ponerlo por escrito!

    • Gracias por tu aporte, estimada Arminda. Así es, todos somos actores y debemos ir en la misma dirección.
      Saludos.

  4. Muy buen artículo y sobre todo reflexivo. El modo de aprender ha cambiado y por consecuencia, la enseñanza debe ser adaptada mas aún con la situación que enfrentamos en el mundo, con el uso de las herramientas digitales existentes, sin olvidar desde luego, las necesidades de los alumnos, por lo que el docente y todos los involucrados deben de reflexionar sobre su actuar y buscar ser competentes digitales.

  5. Muy interesante el enfoque de aprendizaje que deben tomar los docentes con el uso de las herramientas digitales, para poder facilitarles el acceso a los diversos materiales y herramientas necesarias para captar lo enseñado. Muy buen artículo.

  6. Muy interesante el enfoque de aprendizaje que deben tomar los docentes con el uso de las herramientas digitales, para poder facilitarles el acceso a los diversos materiales y herramientas necesarias para captar lo enseñado. Muy buen artículo.

  7. La pandemia nos ha obligado a tener que adaptarnos al uso de las herramientas digitales en un periodo muy corto. Como mencionaron en algunos comentarios, no se debe tratar de recrear un salón de clase porque la interacción es diferente, mucho diría yo. Algunos podrían sentirse más cómodos desde su casa pero otros pueden sentir vergüenza de que los familiares los escuchen hablando inglés “imperfecto”. Definitivamente hay que ir creando dinámicas de aprendizaje que permitan una mayor práctica y una correcta guía por parte del docente.

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